¿Hernia o Protrusión? Entiende tu espalda y cómo cuidarla

Todos hemos recibido o conocemos a alguien que ha recibido los resultados de una resonancia magnética por un problema de espalda. Leer términos como «hernia discal» o «protrusión» a menudo dispara todas las alarmas y dudas posibles. Sin embargo, en Ubuntu, nuestra experiencia con diversos pacientes nos ha enseñado algo fundamental: ni eres tu resonancia ni hay dos diagnósticos iguales.

Este artículo tiene como objetivo desmitificar todo lo que engloba estos diagnósticos, explicar sus principales diferenciad y, lo más importante, contarte por qué tu cuerpo tiene una capacidad extraordinaria de recuperación que quizá no conocías. Todo ello, de la mano de la última literatura publicada al respecto.

El disco intervertebral: nuestro amortiguador natural

Para explicar la diferencia entre hernia y protrusión, primero debemos conocer a uno de los protagonistas: los discos intervertebrales. Imagina que cada disco es como un dónut con relleno en su interior.

  • El núcleo pulposo: Corresponde al centro gelatinoso y suave del disco. Es el encargado de absorber los impactos y permitir la movilidad de la columna. Sería el relleno o la crema de nuestro dónut.
  • El anillo fibroso: Es la parte exterior, más dura y elástica. Su función es contener el núcleo y soportar las cargas. Es la masa del dónut.


En estado de normalidad, nuestro disco intervertebral (o dónut), tiene continuidad en todas sus partes y mantiene una integridad. Pero, ¿qué sucede que realizamos un movimiento brusco, llevamos una vida muy sedentaria o exponemos al disco a una presión excesiva? Ahí es donde pueden aparecer la hernias císcales o las protrusiones. ¿Son lo mismo? ¡Claro que no! Vamos a explicar despacio y de manera clara sus diferencias:

¿Qué es una protrusión discal?

Hablamos de protrusión cuando el núcleo pulposo empuja la pared del anillo fibroso, provocando que esta se abombe hacia fuera, pero sin llegar a romperse. Es decir, hay una deformación, pero sigue habiendo una continuidad en el anillo fibroso. El relleno dle dónut no está centrado. Hay más en un lado que en otro, pero la masa y el envoltorio están intactos.

¿Cuáles son sus síntomas?

Es importante que una protrusión no siempre genera sintomatología. Es decir, no siempre duele. De hecho, muchas personas tienen protrusiones y llevan una vida totalmente normal. Si hiciéramos una resonancia de manera aleatoria a 10 personas de la calle sin dolor de espalda, al menos 5 de ellas presentarían protrusiones en al aún nivel vertebral. El dolor aparece únicamente si esa deformación o abombamiento es lo suficientemente grande como para presionar una raíz nerviosa o si genera una respuesta inflamatoria en la zona.

¿Qué es una hernia discal?

La hernia es la “evolución” de la protrusión. Es el siguiente escalón en afectación del disco. En este caso, el anillo fibroso (la masa del dónut) se rompe, haciendo que parte del núcleo pulposo (la crema) se escape hacia el exterior. Evidentemente, cuanto mayor sea la cantidad de núcleo pulposo mayor es la gravedad de nuestra hernia.

¿Cuáles son sus síntomas?

Este material que sale puede comprimir directamente una raiz nerviosa. Esto puede provocar dolores más agudos, hormigueos, debilidad o incluso pérdida de sensibilidad en las piernas o brazos (dependiendo de dónde se encuentre la hernia). Ojo, al igual que una protrusión, la hernia no siempre produce sintomatología.  Además, el contenido del núcleo es «irritante» para el cuerpo a nivel químico, lo cual puede producir dolores y molestias sin necesidad de que las raíces nerviosas se vean comprometidas

El gran secreto: La reabsorción espontánea

Aquí viene la mejor y más desconocida capacidad que tiene el cuerpo para combatir  hernias y protrusiones. La reabsorción espontánea. Así es, somos capaces de “autocurar” estas lesiones.

Existe una creencia errónea de que una hernia es para toda la vida a menos que se opere. Nada más lejos de la realidad. Gracias a la reabsorción espontánea, el cuerpo es capaz de «limpiar» el material que se ha salido o extruído.

Curiosamente, los estudios demuestran que cuanto más grande y «grave» es la hernia, más probabilidades tiene de reabsorberse. Esto se debe a que cuando el núcleo pulposo sale totalmente fuera, el sistema inmunitario lo detecta como un cuerpo extraño y envía células especializadas (macrófagos) para  “comérselo» (fagocitarlo) y limpiar la zona. La literatura nos dice que el 66% de la hernias se reabsorben solas. Curiosamente, las hernias en las que el contenido se sale por completo (las más graves, a priori) tienen casi un 100% de reabsorción siguiendo el tratamiento adecuado. Por ello, ¿es necesario operar una hernia para que no duela? Rotundamente no.

¿El dolor coincide con la imagen?

La pregunta del millón. A veces sí, a veces (muchas) no. En Ubuntu vemos a diario algo curioso: pacientes diagnosticados con hernias voluminosas que no tienen dolor, y pacientes con resonancias aparentemente bien con un dolor incapacitante.

Esto sucede porque el dolor es multifactorial. No solo influye la estructura, sino también distintos factores como: estrés, la calidad de tu descanso, y, sobre todo, tu fuerza muscular. Una columna bien estabilizada por una musculatura fuerte y tolera mucho mejor cualquier hallazgo en el disco, sea del tipo que sea. ¿Esto significa que cualquier tipo de ejercicio es suficiente? No, el entrenamiento de fuerza debe estar programado y ejecutado de tal manera que respete tus condiciones anatómicas y psicosociales. Es decir, lo más individualizado posible.

Cómo tratamos las hernias y protrusiones en Ubuntu

Nuestro enfoque combina lo mejor de la fisioterapia de vanguardia con el poder del movimiento y el entrenamiento:

  1. Fisioterapia Avanzada e Indiba: Utilizamos la radiofrecuencia Indiba para reducir la inflamación y acelerar los procesos de reparación celular desde la primera sesión.

  2. Terapia Manual y Técnicas Invasivas: Si hay una raíz nerviosa afectada, técnicas como la neuromodulación pueden ayudar a «resetear» el nervio y calmar el dolor.

  3. Entrenamiento y Readaptación: Es el pilar fundamental. Una vez que el dolor baja, necesitamos que tu cuerpo aprenda a moverse sin miedo. Diseñamos programas de ejercicio específico para fortalecer todos los grupos musculares necesarios para hacer frente a las demandas de cada hernia o protrusión.

Conclusión

Un diagnóstico de hernia o protrusión no es sinónimo de incapacidad o dolor. Simplemente es una condición más a tener en cuenta en nuestro cuerpo y generalemente, una señal de que nuestra espalda necesita atención y un cuidado específico.

Si te han diagnosticado una lesión discal y quieres recuperar tu vida activa en Guadalajara, en Ubuntu estamos listos para acompañarte en tu recuperación.