Tendinitis: Síntomas y causas

Un pinchazo al mover el hombro, una molestia punzante en el talón al poner el pie en el suelo o ese dolor en el codo que no te deja trabajar ni entrenar a gusto. Si te suena alguna de estas situaciones, es muy probable que estés experimentando una tendinitis.

En el Centro de Fisioterapia Ubuntu atendemos este problema prácticamente a diario. Aunque se trata de una de las lesiones musculoesqueléticas más frecuentes, existe mucha desinformación sobre por qué aparece y cuál es la manera correcta de tratarla.

¿Qué es la tendinitis?

Los tendones son estructuras fibrosas y muy resistentes que conectan los músculos con los huesos. La tendinitis (o tendinopatía, como preferimos llamarla en clínica cuando el proceso se alarga) ocurre cuando este tejido sufre una irritación o alteración debido a un esfuerzo que supera su capacidad de resistencia.

El tendón del manguito rotador en el hombro, el tendón de Aquiles, el rotuliano en la rodilla y los epicondíleos en el codo son los que más sufren en la práctica habitual.

Síntomas principales de la tendinitis

El dolor de tendón tiene un comportamiento muy engañoso. Rara vez aparece de golpe sin aviso previo; suele manifestarse de forma progresiva hasta que se vuelve incapacitante.

  • Dolor localizado y variable: Suele ser más intenso al iniciar la actividad o al levantarte por la mañana. A veces disminuye cuando el cuerpo coge temperatura, pero vuelve con más fuerza una vez terminas el esfuerzo.
  • Rigidez articular: Sensación de tirantez o falta de movilidad en la articulación afectada, especialmente tras periodos de reposo.
  • Sensibilidad directa: La zona exacta del tendón molesta claramente al tocarla o al ejercer una ligera presión.
  • Calor o ligera hinchazón: En fases agudas, es habitual notar la zona inflamada o con una temperatura algo más elevada de lo normal.
  • Sensación de roce: Al mover la articulación, puedes sentir un pequeño crepitar provocado por la fricción del tendón con sus estructuras vecinas.

¿Por qué ocurre la tendinitis?

Existe un mito muy extendido que asocia la tendinitis exclusivamente con deportistas. Sin embargo, la causa principal no es la actividad física en sí, sino la gestión de la carga.

Movimientos repetitivos diarios: Teclear con una postura forzada durante ocho horas, pintar o utilizar herramientas manuales desgasta el tendón por microtraumatismos continuos.

Aumento brusco del esfuerzo: Pasar de no hacer ejercicio a entrenar cuatro días a la semana, o subir de golpe el peso en el gimnasio sin darle tiempo al tejido a adaptarse.

Alteraciones biomecánicas: Una mala pisada o un desequilibrio muscular provocan que unos tendones trabajen más de la cuenta para compensar a otros.

Falta de descanso: Los tendones necesitan tiempo para sintetizar colágeno y reparar las microlesiones cotidianas. Si no descansas entre esfuerzos, la estructura se debilita.

Factores metabólicos y edad: Con el paso de los años, la vascularización del tendón disminuye, reduciendo su elasticidad y su capacidad de regeneración natural.

¿El reposo absoluto es la solución?

El error más habitual es pensar que la tendinitis se cura simplemente esperando en el sofá o abusando de antiinflamatorios. El reposo prolongado debilita aún más el tendón. La clave para recuperar este tejido no es la inmovilidad, sino la carga progresiva y adaptada.

Si la molestia persiste y te impide hacer vida normal, ponerte en manos de un fisioterapeuta en Guadalajara te permitirá obtener un diagnóstico preciso. Mediante una valoración personalizada, diseñamos un plan de ejercicio terapéutico y terapia manual enfocado en devolverle la capacidad de trabajo a tu tendón sin riesgo de recaídas.

En Ubuntu identificamos el origen del problema para que vuelvas a moverte con total libertad.

FAQS

Un caso leve bien gestionado desde el principio suele remitir entre 3 y 6 semanas. Si el problema se ha vuelto crónico por no haber ajustado las cargas a tiempo, la reorganización de las fibras del tendón requiere paciencia y trabajo activo, pudiendo extenderse de 3 a 6 meses.

No. El reposo absoluto es el enemigo del tendón, ya que pierde capacidad de carga y se vuelve más débil. Lo ideal es el reposo relativo: reducir temporalmente la intensidad o modificar el tipo de ejercicio, manteniendo siempre el movimiento que no genere un dolor superior a un 3 o 4 en una escala del 1 al 10.

En el lenguaje cotidiano se usan como sinónimos, pero técnicamente no son lo mismo. Tendinitis implica únicamente inflamación (algo raro de ver de forma aislada), mientras que tendinopatía es el término clínico correcto para describir un tendón alterado, engrosado y con dificultades para soportar cargas.